Espere por favor

El sonambulismo sexual existe.

El sonambulismo sexual sí existe y se llama Sexsomnia. Palabras como, ¡No recuerdo lo que sucedió anoche!

La Sexomnia

Es uno más de los trastornos del sueño, pero que refiere al comportamiento sexual de la persona. Si padecieras de este trastorno, buscarías tener relaciones sexuales durante tu fase de sueño profundo. ¿Cómo se hace? es el interrogante, pero, al despertar, la persona no recuerda lo ocurrido. ¡Vaya, vaya!

¿Te imaginas que te haya sucedido y tú ni siquiera lo sepas? Pensarás dos veces antes de quedarte a dormir en otro lugar que no sea tu hogar.

Esta condición afecta a un 1% de las personas y es más probable que se dé en hombres que en mujeres. Esto se descubrió hace relativamente poco, cuando un médico responsable de un centro de atención a pacientes con problemas de sueño, notó que muchos de ellos tendían a tener relaciones dormidos. Es que, para sufrir de este trastorno, las personas deben primero experimentar otro tipo de trastorno del sueño, como hablar o caminar dormidos.

  • ¿Por qué podemos tener sexsomnia?

Por lo visto, este trastorno del sueño no tiene causas particulares, o al menos no se han descubierto hasta el día de hoy, ya que la enfermedad como trastorno singular se declaró recién en 2014. Sin embargo, uno de los más prestigiosos especialistas en el tema dice que aparece luego de otro trastorno del dormir, que se puede dar por falta de horas de sueño o estrés.

Muchas personas han notado este comportamiento, o sus parejas lo han hecho, ya que el paciente no sabe lo que hace hasta que se lo cuentan; y por vergüenza o miedo a ser juzgados, quizá no consultan con un médico.

  • ¿Qué hacer para reducir los episodios de sonambulismo sexual?

Un especialista recomienda que en el dormitorio no haya ruidos ni luz cuando la persona se duerme, que no se ingiera cafeína luego de las 4 de la tarde, tampoco que se tome alcohol y que se trate de dormir lo suficiente porque, como mencionamos antes, esto puede desencadenarse por la falta de sueño o el estrés.